Creemos

Creemos que la sostenibilidad es una de las principales preocupaciones de la sociedad moderna, y todo aquello que no sea reciclable tenderá a reducir su participación de mercado. Nos preguntamos ¿qué sentido tiene hacer carteles de papel, cuando los plasmas reemplazan perfectamente al papel? ¿Qué sentido tiene hacer libros en papel, cuando los bytes se transportan más fácil? ¿Qué sentido tiene hacer campañas masivas cuando las redes sociales funcionan como recomendadoras más confiables que un presentador de TV? En las redes sociales se da un fenómeno de reciclabilidad de la información que la hace sostenible y da credibilidad al producto en el mercado.
Creemos que hay una búsqueda genuina e imparable de individualidad en el público que lo lleva a consumir identidad en los objetos que compra.
Creemos que la gente inconscientemente va reconociendo que lo que vale no es el objeto de deseo sino el deseo y la promesa de satisfacción del mismo que genera el objeto. ¿por qué comprarnos un super auto o un gran vestido, si sólo queremos desear ese auto y ese vestido y llevarlos puestos un rato? Hasta que identifiquemos un nuevo deseo. La identidad (más que la calidad, más que el precio, más que la composición) promete entender el deseo del consumidor.
Creemos que vivir sin deseos es caer en la oscuridad de la vida. Son los deseos los que nos mantienen vivos, no las naturalezas muertas de los escaparates y vidrieras.